jueves, 16 de mayo de 2013

Biografía, mi vida en líneas.

Me dijeron que soy hombre.
Que tengo un nombre.
Que tengo que hacer un papel, y heme aquí, día tras día desempeñándolo.
Hay gente que pudiera asegurar que algún día me vió, sin emabrgo, esta la otra parte, quienes no me conocen.

Mi vida se resume en una canción de Explosions In The Sky, o quizá en alguna novela clásica, y quién sabe, también podría verse reflejados mis días en una película de los 50's.
Soy un muchacho, de una veintena de edad, arreglándomelas para salir del mundo, y volver a entrar a él intermitentemente, queriendo analizar todo lo que sucede a mis alrededores.

Soy un misterio, un enigma; a veces...hasta yo mismo no sé quien soy, qué soy, qué siento, por qué soy.

Sueño todos los días con despertar de verdad, darme cuenta que mis ojos cerrados siempre estan, que las voces a mi alrededor sí las puedo oir, y los ojos ajenos sí me pueden ver.
Al final del día, muchas veces pienso que debí quedarme dormido.

Soy un enfermo, un soñador, un trastornado, un ejemplo de vida.

Podría dictar todos los hechos de mi vida en tan sólo una melodía de piano o violín, el problema es ¿quién lo escucharía?

Y de eso podría no parecer problema alguno, puesto que vivo tan metido en mi burbuja, que podría olvidárseme compartir la famosa melodía.

Estudio el comportamiento humano, los pensamientos, porque si hay algo más complejo que el misterio de mi mísmo, es el gran y místico secreto que contiene la mente.

Muy la mayoría de mi tiempo estoy angustiado ante la vida, aunque sin miedo a morir.

La comida me gusta, pero no toda.

La música, las artes y la psicología son mis tres grandes pasiones, en ellas me refugio día tras día, como si fuera un oasis al que vuelvo diariamente, queriéndome ocultar de mi mismo, y de los demás.

Nací llorando, gritando y empapado de sangre, a veces me gusta pensar que así también voy a morir.

Recorro el mundo como un fugitivo, escapo de la rutina como un animal huye de su presa, animo mis emociones como si fuera mi último día sobre la luna, y río, lloro, grito, me enojo, como si el amor más puro me concediera la capacidad de expresarme en un óleo ilimitado con pintura de colores infinitos.

Soy un hombre, eso me han dicho.
Dicen que estoy bien.
También hay gente que por lo menos sabe mi nombre, y sabe que por ahí caminé, por el sendero de la vida que me espera, y de la que ya fué.


domingo, 12 de mayo de 2013

Sin título (Luz).

Debatía conmigo mismo, qué iba a ser de mi.
Qué podría pasar conmigo.
Qué habrá sido de mi al dejar de aparecer un día más en la faz terrestre...

Y ahí estaba la luz.
Mi luz favorita, titilando, titilando para mi, como suele hacer todos los días después de las 7:01 de la noche.

Inhalaba aire contaminado, que me llenaba los pulmones cada célula desde la nariz hasta los bronquios.
Y no sólo pensaba en mi.
También estabas tú ahí.
Como si te quisiera invocar de mis recuerdos evocados, y aspirar tu aroma, que me conmovía y me estremecía con tan sólo percibirlo de lejos.
O ver tu mirada sobre la mía, y un sinfín de revoloteos en mis entrañas, que me causan un gozo activo...increíble.

Pero no estás.
Habrá que resignarme a pensarte solamente, mi imaginación no te quiere conmigo.
Y me enojo con ella.
Me enojo con todo, porque aunque tú y yo, estemos bajo la misma luna, bajo el mismo cielo, respirando el mismo aire, bebiendo de la misma agua, la distancia es lo que nos separa, pero a la vez, nos une.
Como un suspiro a un pensamiento, como una flor a la primavera.

La luz titilaba todavía, y casi eran ya las 9:00 pm.
Titila cada violentamente cada vez más, pero esta vez, ha llegado a apagarse.
Se fué.
Se disipó.
Se desapareció de mis ojos, en un abrir y cerrar de párpados, se fué, como mi meditación sobre mi vida, tu vida, y la distancia que nos une, y asímismo, nos separa...