domingo, 16 de diciembre de 2012

Mi fantasma favorito.

Volábamos, con lo ligeros que éramos tu y yo, planeando infinitamente en un espacio incababable, para poder apreciar la belleza delo mundo desde arriba.

Flotábamos, tomados de la mano, como si no hubiera un mañana, todo se veía tan pequeño desde arriba, las montañas y edificios eran simples maquetas a nuestra altura.

Reíamos, como si no hubiera otro mundo mas que el nuestro, siendo nosotros los únicos dos habitantes más importantes de nuestra imaginaria tierra, y las nubes, haciéndonos cosquillas en la cara, nos roburizaba, pues el escalofrío de su condensación nos hacía juntarnos.

Mirábamos, a  lo lejos, al horizonte sin fin, y al alba sin término, la luz nos pegaba en las caras y nos hacía poner los ojos entreabiertos, entonces parábamos, para vernos el uno al otro.

Somos uno, querida, uno mismo que vuela y vuela hacia donde no hay imperfecciones.
Fusionándonos con los rayos solares para adquirir más y más afecto entre nosotros.

Existió un momento, apenas unos segundos, donde no percibí más nada, sólo sus dedos, tocando los míos, suaves como la seda, firmes como el marfil, tibios como el verano; ese momento de gozo, es algo que dudo muchísimo que vuelva a sentir en todo el transcurso de mi vida. La luz nos envolvía, nos abrasaba, nos sofocaba, pero de una manera tan placentera, que pareciera como si nada sucediera a nuestro alrededor.

Mis ojos de cerrados, los abrí como platos, y suspirando su aroma, yo estaba ya en mis suelos, contigo bajo mis brazos, tú, siendo tan tú misma, con los ojitos cerrados, soñando cosas que no me imagino, pero que pienso que podría quizá yo hacerselas realidad, su rostro colorado, por la siesta, y de vez en cuando me apretaba contra sí misma, en señal de que no me separara.

Y no, no lo hize.

Tome tus manos con las mías, y contemplé su delicadeza, su fragilidad, su inocencia.
Besé cada una de tus yemas, y te abrazé.

Al despertar, fué todo un sueño, como de costumbre, mi mente haciéndome las típicas jugarretas invernales.
No fué nada más que otra noche, gélida, melancólica, y amarga.
El viento sopla, erizándome los cabellos, enfriándo mis extremidades, encogiéndome, haciéndome imposible el conciliar el sueño una vez más.

"Somos los sueños de alguien más, y quizá nunca sepamos de quién."

viernes, 14 de diciembre de 2012

Anoche...



Anoche, srita…estaba pensando en usted.
Imaginaba cómo usted me tomaba de la mano. Y cómo nos mirábamos fijamente las ventanas al alma, sin decir una sola palabra salir de nuestras bocas.
Esos pensamientos, se iban transfigurando, progresivamente en poesía, en letras de afecto, en cómo yo le podría decir tantas cosas, que pudieran algún día, suceder.
Al fondo, se oía una melodía, que me recordaba su rostro.
Sin pensar más, usted estaba ya en mi mente, desde entonces.
 
Curioso, ¿no es así? Pues a mí sí me parece así.
Si le recitara cualquier bobería, a usted no le afectaría en lo más mínimo, yo lo sé.
Sin embargo, me gusta resaltar que yo no digo ninguna bobería, por eso, me gustaría decir al aire, para que vaya hacia usted el sonido de mis palabras, lo que pensé aquella noche, donde su rostro estaba impreso en mi mente.

Usted, srita; usted es pura como la nieve.
Inocente, inocente como la parvada voladora hacia el sur.
Apaciguada, como la marea crepuscular.
Embelesadora, como la seducción irresistible del súcubo.
Mítica, como la sombra que nos oscurece al desaparecer el alba.
Iluminada, como la vela en la ausencia de luz.

¿Cómo y de qué otra manera podría yo describir cómo me parece usted, al caer la noche?
Encima, estoy embriagado de su esencia, y privado de ella, y eso, ya ha sido por mucho, mucho tiempo. 

Quizá sea hora de desintegrar las fantasías y volverlas un hecho, un hecho que podríamos arribar en nuestra realidad, como nosotros, como uno, como humanos enamorados.
Me invade la supuesta imaginación errónea, diciéndome que de otro modo, mis ilusiones son falsas esperanzas, y no es culpa suya, es mía.

¿Acaso podría ser más persistente en algo que uno no predice con facilidad?
¿Qué caso tendría de cualquier modo, luchar por su mano, si la caricia mortal me la arrebataría de mis manos, para hallarme en vacío de nuevo otra eternidad?

Mis segundos son valiosos, y aunque todo tiene un final, yo persigo incansable la posibilidad casi nula de existencia de afecto invaluable, que se merece usted, al estar conmigo, señorita.

 ¿Habría pensado ya usted, que somos, como humanos, ángeles de un ala, y sólo juntos alcanzaríamos el sol, la luna y las estrellas?

Tóme mi mano.
Agárrese fuerte, es hora de volar...

"Yo sólamente quiero ser su todo..."

jueves, 6 de diciembre de 2012

Emociones Humanas



Las emociones son algo característico de nosotros los humanos, y por el bien de la comunicación entre todos nosotros, debemos expresarnos, lo más que podamos, para darnos a entender lo que queremos decir. Existen varias emociones, como la alegría, la tristeza, o la rabia.
Todas tienen un tiempo para ser expresadas, y cambian constantemente dependiendo de nuestro estado de ánimo con nosotros mismos y con los demás.
Hablemos de cada una de ellas, por medio de sus acciones.
Llorar.
Llorar no te hace debil, es lo que tienes que saber, tenlo por seguro.
El llorar es sólo la expresión máxima de un sentimiento que se asocia con la tristeza y la desesperanza, mas no por eso, eres un don nadie.como ya te lo había mencionado, eres alguien, una persona valiosa, seas quien seas, porque le importas a los demás, y si así no fuera, le importas a tu cuerpo, y a tí mismo.
Valórate.
Exprésate.
No requieres medios externos para expresar lo que tú sientes, y si sientes algo, y no lo puedes contener, exprésalo, ya sea en forma de sonrisa, o de llanto.
Una lagrima viene bien con un abrazo, o con un hombro para consolar.
Sin embargo, después de tu llanto, para reconfortarte, necesitas salir adelante, y nada mejor, que hacer todo lo contrario, sonreir, y mirar hacia el frente, porque tienes todo por delante, 
necesitas salir, sólo te detuviste por un momento, pero hay que continuar el trayecto a la meta, tienes el deber de concluir, simplemente por los principios que vienen contigo que tienes preparados para tí, y el compromiso con los demás, y no por demostrarles algo, sino porque ellos confían en tí.


Sonreir.
Sonrie, no importa que suceda, es el mejor perfil que tiene el ser humano, una sonrisa bien planteada en la cara.
Hazlo por tu bien y el bien de los demás. Para sonreir se necesita poca energía, y es una dedicatoria hermosa para empezar la convivencia, de una sonrisa se despliegan miles de hechos, como la paz, el amor, una buena acción, algo que te gustaría que suceda, porque es algo honesto, y bueno, en sí.
Ríe tambie´n, porque reir te alegra, te aviva, te inspira y hace que emprendas con más energía el viaje largo que llevamos cargando que llamamos Vida.
Alégrate, sonríe porque estás vivo.
Sonríe por los demás.
Sonríe por tu cuerpo.
Sonríe por la vida.
Sonríe por el mundo.
Sonríe por todo lo que existe alrededor.
Hay miles de razones para sonrerir, y lo mejor, es que no necesitas a veces ninguna para poder hacerlo.


Rabia.
O enojo, como otros lo dirían, más bien, sería primero el enojo y después la rabia.
Mientras más estimulado hacia la rabia uno esté en una situación más se enfurece, y esto es catastrófico.
Naturalmente, esto termina en tragedia.
Como quiera que pase, mantente en calma, y poco a poco saca una sonrisa, será dificil, pero con pequeños pasos uno lo podrá lograr, para el bien propio y el de los demás.
Si es bien cierto, que uno no debe hacer desiciones precipitadas, ni actos violentos sin pensar cuando se está en medio de la rabia, puesto que al pasar el efecto enfurecedor, la culpa se abalanzará sobre uno, dejándote en un mar de resentimiento hacia tu propia persona.
Aléjate lo más pronto posible de esta emoción, es peligrosa. Instintivamente peligrosa, y lo sabes.
No te dejes llevar, aunque parezcas derrotado en algún momento, estás tomando la desición más inteligente. Queda como la persona civilizada, y no como el animal que pudo haber hecho un desastre.


A todo esto, quiero llegar a la conclusión de que uno mismo tiene que conocer sus emociones y los actos que vienen en las emociones, que yo consederaría primarias.
Se podría sumar el Miedo, pero ya pronto haré otra entrada sobre eso.
Concluyendo al fin, quiero aprovechar para decir que te conozcas a ti mismo lo más que puedas, date un tiempo para pregutnarte qué es lo que te gusta, cómo eres, quién eres, qué eres, de dónde vienes, hacia dónde vas.
Exprésate, quiérete, manten la calma, y sigue adelante, pase lo que pase.
Por tu bien, y el de los demás.