sábado, 25 de agosto de 2012

Vida Universitaria: Guía de supervivencia para la universidad.

Hay gente, queridos amigos, que no se dan cuenta en dónde están parados mientras fuman un cigarro en el área de fumar, o mientras checan su Facebook en clase mientras el profesor explica una parte importante de lo que vivirás tus próximos años de vida (Si es que te dedicas a tu profesión). Y es por eso que como les prometí, aquí está la segunda parte de la Vida universitaria, esto es una guía eficaz y muy completa para hacer de tu vida universitaria algo de lo que te puedas fiar.

Vamos empezando.

Aprovecha las oportunidades.
 En una de mis películas favoritas mencionan algo sobre las oportunidades, y es algo muy cierto, "las oportunidades son como el Tour de Francia, las esperas todo el tiempo y cuando finalmente pasa, no lo viste" (Bueno, en realidad dice otra cosa, pero eso es cosa mía.)
Cualquier oportunidad que se te presente tienes que tomarlo, es claro que tienes que hacer un juicio de valor de si te conviene tomar ese pequeño empujón o no, aunque si es algo que te ayudará con valor curricular o valor personal simplemente, agárralo, puede que después no puedas.

Los libros son tus amigos.
Hace una entrada hablábamos de los ratones de biblioteca, para todo aquello que piense que esas personas son nerds, bueno, hoy son nerds, mañana estarías limpiando sus zapatos, (la vida es una perra.) quién sabe. Si lees, muy bien por tí, pues todo lo que tomes de un libro te ayudará sobremanera en tu profesión, en mi caso, yo leo libros de superación personal, algunas novelas (¿Por qué no?) y filosofía. Cosa que me ayudará mucho cuando esté con un paciente, dándole terapia, y éste individuo esté confundido, no sabe a dónde ir y necesita unas palabras de aliento.

Amigos sólo los necesarios.
No te hartes de ellos; no estoy diciendo que no le hables a nadie, y que te prives de toda acción social, pero está bueno que tengas sólo los suficientes, pues algunos podrían influenciarte de mala manera, (y aunque ahora estés diciendo que tus amigos son unos angelitos, ellos te cambian la personalidad inconscientemente.) y así poder modificar algo de tu vida académica, para bien, o para mal.
Elígelos con sabiduría, y a cualquiera que no te esté dejando nada bueno, aléjate de él, toma distancia y continúa tu camino.

Buena actitud siempre cuenta.
No seas un amargado ¡Por el amor de Dios!, la gente debe ser positiva, optimista, viendo al frente y al cielo, no te amarres a la depresión y siempre ve por lo mejor, toma una buena actitud ante todo y siemrpe da lo mejor, eso te abrirá muchas puertas.

Atención para calificación.
No todo en la vida académica son calificaciones, he conocido un par de sujetos que se han ido a examen extraordinario y terminan sabiendo más que el grupo entero. Si estás en clase, ¡pon atención, caramba!, tienes algunas buenas razones para hacerlo, principalmente porque has pagado por las clases y aunque vengas de una familia de dinero, te ha costado. Y una segunda, quizá eso que dice el profesor, no lo vuelva a repetir, así que tienes que aprovechar.

Primer lugar desde el inicio.
 Sobresale entre los demás, participa, házte notar entre los profesores y las cosas cambiarán gradualmente, recomiendo primordialmente que te sientes en un lugar estratégico del aula, en donde no te puedas distraer tan fácil y puedas poner atención, así como que te tomen en cuenta la participación primero. No querrás ser de el montón, ¿verdad?

Participación es importante.
La participación es vital para una vida académica sana, y cuando digo sana, es que no tengas dudas, y que no te hagas bolas entre tus propios conceptos. Si tienes alguna duda, participa preguntando si estás mal, o estás bien, recuerda que es mejor hacer una pregunta "tonta" que quedarse con la duda, y entonces sí, ser un tonto.

Relación por la emoción.
Las relaciones son fundamentales en la universidad, amorosas, me refiero. Esta clase de cosas aumentan el ánimo y te motivan a seguir adelante. Es claro que tendrás problemas, incluso podrías dejarle de hablar a tu ex, pero esas cosas pasan, no hay porqué quejarse y amargarse toda la vida universitaria. Si puedes tener una experiencia amorosa con una persona, tenla, aquí también entra la regla número uno, de las oportunidades. ¡Aprovecha!

Adaptación, podría salvarte la vida.
Escucha, la gente no va a ser como tu quieres que sea, incluso jamás puedas cambiarla, y mira, eso no lo puedes detener. Adaptate a la gente, al ambiente y a toda cosa con al que te encuentres, (Me imagino que sabes de qué se tratan los valores de la tolerancia y el respeto.) así que da marcha adelante y empieza a vivir tu vida sana de la universidad.


Estos son más o menos los principios básicos si quieres tener una carrera excelente, buena y socialmente agradable, (Las noches de desvelo por los trabajos para el lunes, pues...esos son normales.) sigue los pasos al pie de la letra y verás como todo empieza a cambiar para mejor, un saludo y ¡muy buena suerte!

lunes, 20 de agosto de 2012

Vida Universitaria: Categorías primarias.

Buenas noches.
Estos pensamientos me han estado matando desde que voy en el segundo semestre de la Licenciatura.
Empezemos, pues.
La gente, en la vida universitaria, es típica, predecible, sociable, amable, e incluso perdurable, sin embargo, podemos dividir a la gente en categorías muy específicas, como si fuéramos a tomar muestras de alguna población, o tomáramos varias herramientas de una caja y sólo escojiéramos los desarmadores y martillos por otra parte.

Según la observación que he ideado durante mi estancia en la universidad, hay 5 tipos de gente:
  • Los Universitarios Americanos de los 80.
  • Los Ratones de Biblioteca
  • Los Aislados
  • Los Rencorosos
  • Los No maduros
Si empezamos por explicar a los UA80 (por sus siglas), podemos darnos cuenta de que hay personas que pasan su vida universitaria como si fuera una película americana de los 70's-80's. Fiestas, sexo, relaciones, alcohol, cigarros, drogas (opcional), embarazos, conciertos,  viajes, vergüenzas; basicamente podemos llamar a esto una vida llena de emoción para algunos, sin embargo personalmente no le veo el atractivo. (Reservo mis comentarios acerca de esta categoría.)

Un ejemplo de estas personas:

 
(Tengo que mencionar que Katy Perry no está en las universidades, lo siento :(  )


Los Ratones de Biblioteca son más fáciles de distinguir, normalmente es gente que se mantiene en soledad y devora libros como devoraría un ratón una hoja de lechuga fresca recién arrancada del campo. Son gente compleja, quizá podría tener algunos problemas emocionales o de personalidad, o quizá no, sería sólo cuestión de tratarlos, algunos son sólo solitarios, pero cuando alguien les habla ellos no huyen, sino que participan en la coversación y pueden durar así hasta el resto del día.
Personalmente, me gustaría mencionar que yo entro en esta categoría.

Imagen relacionada:



Los aislados también son fáciles de reconocer, es gente cerrada. Normalmente está junto con una misma persona sus semanas enteras, meses, hasta podrían durar años juntos en la universidad. Es interesante y me gustaría oír una conversación entre algunas de estas personas. 

Los rencorosos, son personas cerradas, también, pero hay una característica especial en ellos, tienen un especial rencor hacia la gente que no es de su "grupo" de amigos. Es casi lo mismo que los aislados, pero éstos tienden a cerrarse aún más hasta un punto de rencor y represión escondidos.

Los No Maduros, (Fíjese que no se usa el término ) son personas parecidas a los UA80, más éstas, no tienen tiempo para dedicarle a el estudio de su carrera, esto es fácil de ver, pues no entran a las clases, son generalmente irregulares en las materias.

Relacionado:
Tengo que reiterar que Katy Perry ya no cursa la universidad, lo siento. :(


Conclusiones:
Es interesante cómo el comportamiento de las personas varía dependiendo de su personalidad (Suena lógico.) y cómo influye el comportamiento de los demás para que una sóla persona cambie en todo su estilo de vida. (Véase: Mecanismos de Defensa de Sigmund Freud: Supresión/Represión) Uno puede tomar la vida universitaria como más le convenga, incluso podría ser una combinación secundaria de alguna de las categorías que mencioné, para así lograr un ser íntegro en la vida universitaria y poder sobresalir.

Próximamente publicaré una entrada relacionada al cómo sobrevivir en la universidad.
Saludos.

domingo, 5 de agosto de 2012

Sobre las hojas...

Ahí estaba mi fantasma.
Sobre una devastación inmunda, que aceleraba el pulso que no tenía en un charco de sangre que podría parecer otra cosa.
El humo de mi energía desplegaba paz, pero una soledad intranquila de manera simultánea que inspiraba calma mental.
¿Qué hacía yo en ese lugar, si no era destruirme?
Cuando el apogeo de mi llama se acercaba a su fin, una hoja, arrugada, sepia y crujiente, cae a mis pies. Y con ello, una lágrima de vida.
Me tenía encerrado por mucho tiempo, ya no recuerdo que era lo que me hacía sentir vivo, porque quizá ya no lo estaba, un relámpago de recuerdos me quitaban salud, cuando imaginaba que caminaba sobre un paisaje, llano pero hermoso, que hacía que las flores brillaran y dieran su cara al sol extinguido que ya no les proporcionaba alegría.
Y ahi estaba yo, ahí estaba mi fantasma, pisando sobre las secas hojas, con mis pies de velo descalzos...
¿Qué hacía yo en ese lugar, si no era disiparme?
Suavemente, en la niebla, me desplazaba como un caracol, hacia una dimensión que nadie conocía, las llanuras de mi mente se hacían profundas, así como mis heridas.
Mis pies comienzan a sangrar, pero yo ya no siento dolor.
Llueve, pero no agua.
Hojas.
Todas escupían un veneno de una boca que no tenían, haciendome retorcer para parecer inferior a todas esas flores caídas, en la plenitud de la eternidad.
En un abrir y cerrar de ojos, yo ya no estaba ahí.
Era sin duda el charco de sangre que me había despertado de mis recuerdos falsos.
Pero, ¿Qué hacía yo en ese lugar, si no era sufrir?
¿Acaso lo sabes?
¿Por qué me lo ocultas?
¿Ha sido entonces todo una malgina trampa?
Mi humo se eleva, como yo mismo.
Ahora estoy más arriba de lo normal, levitando en la oscuridad, meditando todas aquellas cosas que debí hacer cuando vivía, mas ahora, ya no es lo mismo intentarlo.
No tiene un sólo sentido seguir caminando, si mis pies estan brotando lo que me queda de el líquido carmesí vital.
Finalmente, yo me encontraba ahí.
Y ¿Qué hacía yo en ese lugar, si no era....morir?