miércoles, 23 de mayo de 2012

Hoy no seré humano..

Ahí estaba yo, en una contraesquina, parado, haciendo varias caladas a un cigarro a la mitad. Miraba, fijamente el cielo, tan esplendoroso esa tarde que lo recuerdo bastante bien, con unos tonos azules deleitantes que saboreaba con sólo mirarlos de reojo.
Hoy, si me lo permites, querida vida, quiero ser un satélite.

Que esté en la atmósfera visible del ojo humano, para verlos a todos y a todo; desde acá arriba puedo ver cómo un ave magnífica posa sus diminutas patas sobre la copa de un árbol de moras maduro.

Mírame, hoy estoy por encima de ustedes, mañana ustedes por arriba de mi, y así hasta que nos elevemos a un punto tan majestuoso en donde nos perdamos en la infinidad absoluta espacial..

¿Espacio? ¿Estamos ya en el espacio? ¡Quiero ver el espacio! ¡Los planetas!

Ahora quiero ser un planeta, quiero tener mi propia órbita espacial, y mis propios satélites naturales con los cuales pueda hablar de manera inacabable hasta el fin de los tiempos, nunca me cansaría de ustedes, chicos. ¿Me lo concederás?

Nos alejamos más y más, el espacio también se aleja de nosotros de manera que estamos un poco más cercanos unos de otros mientras nos disipamos en una masa incontrolable y eterna.

Somos una galaxia, ya no un planeta.
Mírame, hoy estoy por encima de ustedes, mañana, ustedes por arriba de mi.

¿Es aquello otro sol?
Soy más grande que el sol de la vía láctea, y crezco, crezco y crezco más...
Ámame, universo, yo te amo. ¿Me amas?

La infinidad me atrapa inconcebiblemente en un éxtasis.
No veo nada.
Estoy sólo.
Mis satélites han desaparecido.
Soy un planeta de nuevo, y empiezo a caer...

Creo que eso es la tierra, que se aproxima más y más cerca de mi cuerpo, porque ahora, volví a ser un satélite.

Pedacitos de asteroides sueltos en la capa de ozono tropiezan con mi rostro, pero no me hacen mas que uno que otro rasguño brotandome sólo unas cuantas gotas de sangre fresca espacial.

Ya puedo ver los paisajes de nuevo, estoy muy arriba, muy arriba de todo y de todos.
¡Mírenme! ¡Hoy estoy por encima de ustedes! Mañana, Ustedes por arriba de mi.

¡Ámame planeta! ¡Déjame caer firmemente en tus tierras o en tus mares! ¡Porque a ti como al universo los amo profundamente!
¿Ustedes me aman?

Mi cuerpo se calienta tanto que sobrepasa miles de grados celsius, vamos en picada, mi ropa ya no está, ya dejé de ser un satélite, volví a ser humano y ya puedo ver a las personas bajo mi perspectiva, ellas no me ven a mi, no por ahora.

Es extraño, porque tengo miedo, mucho miedo.
Tierra...amada tierra ¿Por qué no me atrapas gentilmente?

Mis gritos son insonoros a mi oído.
Mis lágrimas son insensibles a mi pálido rostro.
Mi cuerpo, en una profunda ignición se deshace...

Poco antes de caer en la tierra, yo ya no soy humano, volví a ser cenizas.
Y mirenme, soy cenizas, hoy estoy encima de ustedes, mañana, ustedes por arriba de mi.


miércoles, 9 de mayo de 2012

Amnesia, mi comienzo y mi final.

¿Adónde estoy?
Solía pensar ahí entonces en muchas cosas, como generalmente lo hacía, todo va bien, mis manos en los bolsillos y comienza a llover con estruendo, un relámpago lo indica de manera repentina, caen las gotas sobre mis manos de manera espontánea y es ahí cuando comienzo a sentirme mojado.
¿Qué hago aquí?
Me duele mi cabeza, no sé que sucede, huele a humo. Auxilio, alguien ayúdeme.
Mi imagen aparece súbitamente en un lugar que desconozco, ¿quiénes son ustedes?
Soy un fantasma, no me siento a mi mismo.
¿Qué es de mi ahora?
¿Quién eres? ¿Por qué me miras así?
No siento calor, no siento la luz, no siento mis latidos, no siento mi respiración, sólo miradas frías.
Déjenme caminar. Porque no sé adónde estoy.
Y empiezo a ver las luces que siguen a mis ojos pero aún no lo puedo creer, no escuho ningún sonido.
Lo encuentro tan dificil de creer; estoy empapado.
¿Dónde estoy ahora?
Hay una luz al final del horizonte, y quiero llegar ahí.
Maleficios que me impiden caminar, ahora soy un cojo, encima.
¿Por qué me miras así?
Se está nublando mi vista, un color marrón colorado empieza a fluir desde mis ojos, es pesado, pero creo que debo continuar.
Ya no soy un antes.
En un momento saldré del orificio de mi mente, esto no es real.
Si sufro esto no es real.
Déjame aquí, cuando las bolitas blancas semejantes al papel caen sobre mi eje, mi pulso disminuye hasta un punto en el que encuentro la fatalidad mortal en mi interior de manera agradable.
¿Y ahora, dónde estoy?
No puedo pretender que no sé, estás ahí y podrías disimular un saludo sarcástico mientras me miras sin piernas y la mirada nublada, como un atardecer de otoño. ¿Soy yo al que buscas?
No eres tú.
Sí que lo soy.
Déjame solo, hoy es día de llorar también, si no me equivoco. ¿Más relampagos?
Son demasiados esta vez. Vamos a correr, no importa que no tenga piernas, la luz al final del horizonte me espera. ¿Ellos quienes son? ¡Alejense de mi! ¡No me hagan daño!
La cumbre está aquí conmigo, e inexplicablemente llegué sin mis piernas, hace un viento extrañamente frío, y la luz al final fué mentira, ahora ya no puedo ver nada, el color marrón de el agua escurriéndome tras mis orejas y párpados es incontenible.
El sonido de los truenos y rayos ya no lo soporto.
¿Qué es esto?
¿Adónde estoy?
Si sufro no es real.
Auxilio, alguien ayúdeme.
La fertil tierra be abraza y amortigua mi caida a mi cabeza una inmensa roca.
Mis párpados se abren, estoy increíblemente mojado, está lloviendo un poco y los autos pasan a mi alrededor como si no sucediera nada, como si fuera un drogadicto en medio del trance psicótico.
Me duele mi cabeza, mis tímpanos resuenan, mi mirada es débil, caí, colapse, burlé a una muerte, se podría decir.
Intento levantarme, y sin embargo, caigo de nuevo. Mis rodillas sangran, y creo que no es la única parte de mi cuerpo que lo hace, miro hacia enfrente, y continúo mi camino.
Las luces siguen mis ojos y aún no lo puedo creer.
La lluvia es uniforme en mi sendero y parece que yo también estoy lloviendo.
Estoy empapado.
¿Adónde estoy ahora?
No, no es cierto. Si no sufro, es real.


lunes, 7 de mayo de 2012

¿Qué pasa cuando una persona no es lo que esperabas?

El proceso de reconocimiento personal de una persona tiene una secuencia bastante curiosa.
Cuando uno ve por primera vez a una persona, esta tiende a clasificarla deacuerdo a su experiencia y entonces el cerebro archiva y clasifica a una persona deacuerdo a ciertos patrones.
Y bueno, la realidad y el tiempo mientras conoces a una persona, te hace darte cuenta de que esta persona, la mayoría de las veces no era lo que uno esperaba. Esto se debe a lo mismo de la clasificación de patrones y archivamiento de los mismos.

Te preguntarás si entonces, debes ponerte triste si esto sucede.
La respuesta es no.
Esto se da todos los días a toda hora con cualquier persona del planeta, y uno no debe sentirse triste por el hecho de que las personas no era lo que uno esperaba. De hecho, a uno mismo lo clasifican y lo archivan segun la experiencia de los demás.

¿Esto tiende a ser una rutina en tu vida?
¡Hay una solución!
Se llama: CAMBIO.
¿No te gusta algo?
Bien, cámbialo.
¿No es lo suficientemente bueno?
Bueno, ¡cámbialo de nuevo!

La vida no es complicada. Sólo hay que seguir las instrucciones.
¿Qué dices? ¿Que la vida no venía con instrucciones?
Vamos, uno no puede ser tan inutil, si no tiene instrucciones es porque UNO mismo hace las instrucciones.

Es sólo cuestión de hallar una salida, rápida y eficazmente.